Por principio de cuentas, es importante dejar en claro lo que es una terapia familiar: también llamada psicoterapia familiar, se trata de un método especial de tratamiento de los desórdenes emocionales.
Para llevarla a cabo se emplea a la familia, pues su ámbito de intervención no es el paciente en lo individual, sino la familia vista como un todo orgánico, siendo su objetivo crear una nueva manera de vivir, más allá de sólo eliminar síntomas o ajustar personalidades al ambiente en que se desenvuelven día a día.

Luego de la evaluación, le toca al terapeuta determinar si es conveniente efectuar una terapia individual, no únicamente dependiendo de él o los problemas que la familia presenta, sino también de los recursos con los que se cuenta, la motivación y la disponibilidad de cada miembro para la terapia, y una vez hecho esto, decidir cómo realizar una terapia familiar en el caso concreto.
Cabe mencionar que este tipo de terapia puede utilizarse ya sea como único método terapéutico o bien, en combinación con otros tratamientos, como lo son la terapia individual, terapia de grupo o fármaco terapia, por mencionar algunas.
La duración y la intensidad de la terapia dependerá del tipo de tratamiento que se elija: intervención en crisis, terapia familiar breve o terapia familiar a largo plazo.
Intervención en crisis: se realiza de manera intensa y sólo en el tiempo de la crisis. Su duración es breve; diariamente por un mes y su objetivo es prevenir o evitar la descompensación de las relaciones en la familia. Esta terapia es indicada para casos que provocan dolor intenso en la familia, como lo son una enfermedad, un accidente o una muerte.
Terapia familiar breve: su duración es de alrededor de 5 y consta de aproximadamente 20 sesiones como máximo, siendo empleada cuando existe una crisis menos urgente que en el anterior caso. Esta terapia es indicada en casos como cuando se avecina un divorcio, cooperación familiar para otro tipo de terapia (como la hospitalización de un integrante de la familia) o como continuación de la evaluación familiar.
Terapia familiar a largo plazo: aquí no existe límite de tiempo y es recomendada cuando hay metas más ambiciosas como familia; familias con múltiples problemas de comunicación, problemas familiares crónicos, familias que duran mucho tiempo en establecer alianza con el terapeuta, cuando las otras terapias no han funcionado, entre tros.
