Las drogas como detonante de enfermedades mentales. 

El consumo de estupefacientes y psicotrópicos generan múltiples afectaciones en el área social, emocional, espiritual y mental, siendo este último en el que enfocare la atención. En un gran número de casos de adicción en nuestro entorno actual, en donde el consumo va en aumento con sustancias cada vez más dañinas, el deterioro en el área mental es cada vez mayor, provocando un daño permanente. La esquizofrenia es una de las enfermedades mentales que se pueden llegar a detonar por el consumo de drogas.

La esquizofrenia causa una alteración continua de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica compleja, en especial de las funciones ejecutivas, que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas, y una significativa disfunción social. Es una enfermedad mental la cual afecta diferentes áreas cognitivas, motoras, de personalidad, lenguaje, esto genera una distorsión total de la realidad y a su vez afecta a las personas que están en su entorno, es decir, por la gravedad que tiene la esquizofrenia y su sintomatología esto produce una gran afectación conductual, y hace más complejo el pronóstico de recuperación del individuo con adicción alguna sustancia.

Cuando esta problemática es presentada por el individuo, ya no solo es el tratamiento por la dependencia a un psicotrópico, es necesario tratar los síntomas de la esquizofrenia y mitigar los síntomas de esta, los cuales pueden ser alucinaciones auditivas, cuando el paciente escucha voces, visuales, observa sombras, personas, etcétera, táctiles, y olfativas, percibe olores, presentando entonces una enfermedad dual, adicción y esquizofrenia. Es de suma importancia tener conocimiento sobre las diferentes consecuencias por un consumo y así prevenir problemas como el mencionado, de vivir ya estas consecuencias, el individuo necesita atención personalizada, continuo dentro de un entorno adecuado con vigilancia médica, psiquiátrica, psicológica y de consejería AA, es decir un tratamiento integral, el cual fomenta un pronóstico positivo y óptimo para el desarrollo biopsicosocial espiritual del individuo.

 

Psic. Mayra Diaz.

Psicoterapeuta.

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